Cómo Hablar con Sus Padres Sobre la Atención en el Hogar: Una Guía para Familias de Brooklyn
Inicie la conversación con sus padres en un momento en que estén tranquilos y no se sientan estresados. Un ambiente calmado crea la oportunidad para que ambas partes se comuniquen abiertamente, sin temor a ser juzgadas.
En lugar de comenzar la conversación diciendo: “Necesitan ayuda”, empiece expresando preocupación por la seguridad y la comodidad de sus padres en casa.
Por ejemplo, en vez de decir: “He estado preocupado por ustedes”, puede decir: “He notado que algunas cosas se han vuelto más difíciles últimamente”. Esto mantiene el enfoque en la comodidad de sus padres, en lugar de hacer que parezca una crítica a su capacidad para realizar ciertas tareas.
Apoyar la Independencia
Muchos adultos mayores no desean utilizar servicios de atención en el hogar porque temen que esto reduzca su capacidad de vivir de manera independiente. Explique a sus padres que la atención domiciliaria está diseñada para ayudarles a mantener su independencia durante el mayor tiempo posible.
También puede decirles que un cuidador puede brindarles el apoyo necesario para realizar tareas diarias, como comer, ducharse y otras actividades, mientras les permite seguir viviendo en casa, rodeados de personas, lugares y recuerdos que les brindan alegría.

Compartir Sus Preocupaciones
Las declaraciones generales pueden sonar como críticas. Es mejor compartir ejemplos específicos de los problemas que ha observado. Exprese sus preocupaciones de una manera no crítica:
- La preparación de comidas se ha vuelto más difícil;
- Han olvidado tomar sus medicamentos o asistir a citas programadas;
- Tienen dificultad para prepararse por la mañana, como bañarse o vestirse;
- Hay áreas de la casa desordenadas o ropa sin lavar;
- Tienen miedo de caerse o se mueven con más dificultad;
- Se sienten solos o han perdido interés en eventos sociales.
Al compartir este tipo de observaciones, sus padres verán que sus intenciones son sinceras y están basadas en el deseo de ayudarles a mantener su calidad de vida, no en limitar su libertad.
Escuchar las Preocupaciones de Sus Padres
Como se mencionó anteriormente, puede haber muchas razones por las que su padre o madre dude en aceptar atención en el hogar. Es posible que tenga preocupaciones sobre su espacio privado, el costo de contratar a un cuidador, la confianza en una persona nueva o la incomodidad de tener a alguien desconocido en casa.
Dé a sus padres la oportunidad de expresar sus preocupaciones. Al escuchar activamente, les demostrará que respeta sus pensamientos y sentimientos. Además, si sus padres tienen la oportunidad de hablar sobre sus inquietudes antes de iniciar los servicios de atención domiciliaria, es posible que acepten mejor este tipo de apoyo.
Ejemplo de respuesta: “Entiendo por qué puede resultarte incómodo pensar en tener a una persona nueva en casa. Pero podemos empezar poco a poco y trabajar juntos para asegurarnos de que te sientas seguro y cómodo”.
Involucrar a Sus Padres en las Decisiones Sobre los Servicios de Atención en el Hogar
Es fundamental involucrar a su padre o madre en las decisiones sobre el tipo de servicio de atención en el hogar que necesita. Debe preguntarle qué tipo de ayuda le resultaría útil. ¿Se beneficiaría del apoyo con la preparación de comidas, tareas ligeras del hogar, transporte, compañía o cuidado personal?
Cuando las personas mayores participan en la planificación de los servicios de atención en el hogar, generalmente están más dispuestas a aceptar y recibir ese apoyo.
El verano suele ser una época agradable para las familias en Brooklyn; sin embargo, también puede presentar nuevos desafíos para muchas personas mayores. El calor, la humedad, la posible deshidratación y la reducción de la movilidad pueden afectar la capacidad de una persona para realizar sus actividades diarias. A veces, estos problemas aparecen de forma gradual. Sin embargo, llega un momento en que los pequeños cambios indican una mayor necesidad de apoyo adicional en el propio hogar de la persona. Reconocer estas señales a tiempo permite a las familias de Brooklyn evitar presión innecesaria, riesgos y posibles situaciones inseguras. A través de la atención domiciliaria no médica en Nueva York, las personas mayores pueden vivir de forma segura e independiente en sus propios hogares. Higiene personal Cuando una persona experimenta una disminución en su nivel de higiene, esto puede ser una señal de que necesita más ayuda. Es común que los familiares observen que sus parientes mayores se duchan o bañan con menos frecuencia, usan la misma ropa constantemente, descuidan algunos aspectos del aseo personal, como cepillarse los dientes, o se ven cansados. Estos comportamientos no necesariamente significan que la persona mayor se niega a recibir ayuda. Más bien, puede estar experimentando fatiga debido a una mala circulación o a una disminución de la fuerza, sentir ansiedad por el riesgo de caerse en la bañera o la ducha, o simplemente no tener la energía necesaria para realizar las rutinas diarias. Un cuidador con experiencia puede ayudar con el baño, el vestido, el aseo personal y otras formas de cuidado personal, preservando al mismo tiempo el respeto y la dignidad de la persona mayor. Dificultad para mantener el entorno del hogar Cuando el hogar de una persona se vuelve cada vez más desorganizado, los platos sucios comienzan a acumularse, la ropa queda sin lavar, hay alimentos en mal estado en el refrigerador, etc., esto puede indicar que las responsabilidades diarias están superando sus capacidades. Durante los meses más calurosos, el calor aumenta la dificultad de realizar la mayoría de las tareas del hogar. Los cuidadores con experiencia de Angel Care pueden ayudar con tareas ligeras de limpieza, como aspirar o quitar el polvo, preparar comidas, lavar la ropa y realizar otras actividades rutinarias para crear un ambiente más seguro y cómodo dentro del hogar. Disminución de una nutrición adecuada y deshidratación Las personas mayores pueden comer menos durante las temporadas cálidas porque preparar comidas puede parecerles demasiado esfuerzo, o porque su apetito puede variar. Puede producirse pérdida de peso, además de encontrar una despensa o un refrigerador casi vacíos, con alimentos caducados. También es posible que los familiares expresen preocupación porque la persona mayor se siente débil. Otra preocupación importante para la población mayor durante los meses cálidos es la deshidratación. Un cuidador puede ayudar a preparar comidas saludables, asegurar una ingesta adecuada de líquidos y animar a las personas mayores a beber con regularidad durante todo el día. Pérdida de memoria y confusión Aunque los olvidos ocasionales son comunes en las personas mayores, no se deben ignorar situaciones repetidas como no tomar los medicamentos recetados, olvidar citas programadas, mostrar confusión o tener comportamientos de riesgo, como dejar la estufa encendida sin supervisión. Las temperaturas excesivas y la deshidratación pueden empeorar los problemas cognitivos existentes. El cuidado de acompañamiento proporcionado a través de nuestro programa de atención domiciliaria ayuda a las personas mayores a mantener la constancia en sus rutinas diarias, como tomar medicamentos, asistir a citas, comer adecuadamente y beber suficientes líquidos. Seguridad al caminar y movilidad Si su familiar mayor camina más despacio, usa los muebles para mantener el equilibrio o apoyarse, evita las escaleras o muestra miedo a caerse, entonces necesita más apoyo. Las caídas son una de las principales causas de lesiones y muerte entre las personas mayores que viven en casa. Nuestros cuidadores pueden brindar apoyo ayudando a las personas mayores a moverse con seguridad por sus hogares, asistirlas en los traslados y acompañarlas en caminatas cortas. También ofrecemos apoyo durante diversas actividades diarias. Aislamiento y cambios emocionales Además de las posibles dificultades físicas que presentan los meses de verano, el aislamiento puede aumentar en algunas personas mayores que no pueden salir de casa o cuyos familiares están ocupados. Si su familiar mayor parece distante, inactivo, triste, ansioso o muestra poco interés en conversar con otras personas, es posible que la compañía le resulte beneficiosa. Es importante entender que la atención en el hogar incluye apoyo emocional y compañía, además de ayuda con las tareas físicas. ¿Qué ofrece Angel Care? En Angel Care ofrecemos servicios de atención domiciliaria de apoyo para residentes de Brooklyn y de todo el estado de Nueva York. Nuestros cuidadores ayudan a las personas mayores con tareas diarias que pueden volverse más difíciles durante los meses de verano: baño, vestido y aseo personal; preparación de comidas y recordatorios de hidratación; limpieza del hogar y lavado ligero de ropa; asistencia con la movilidad y apoyo para la prevención de caídas; recordatorios para tomar medicamentos y apoyo con la rutina diaria; apoyo emocional, conversación y compañía. Si su familiar mayor ha desarrollado necesidades adicionales este verano, obtener apoyo a tiempo probablemente traerá beneficios importantes tanto para él o ella como para toda la familia. Proporcionar el apoyo adecuado mediante atención domiciliaria ayudará a reducir el estrés del cuidado de un familiar mayor, aumentará la seguridad y permitirá que su ser querido permanezca lo más independiente posible en casa. Angel Care ofrece a las familias de Brooklyn el apoyo necesario para hacer la transición entre la independencia y la ayuda adicional, con compasión, respeto y una atención en la que puede confiar.
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