Los mejores lugares para que las personas mayores disfruten de paseos otoñales en Brooklyn
Septiembre es un mes ideal para que las personas mayores redescubran Brooklyn a pie. A medida que las altas temperaturas del verano empiezan a disminuir, las brisas más frescas hacen que caminar al aire libre resulte mucho más agradable. Además, comienzan a aparecer los primeros colores del otoño en parques y jardines.
Para una persona mayor, un paseo tranquilo por Brooklyn puede ser mucho más que una forma de hacer ejercicio. También puede representar una oportunidad para salir de casa, cambiar de entorno y pasar tiempo de calidad con familiares, amigos o cuidadores.
Brooklyn ofrece numerosos lugares donde disfrutar de un bonito día de otoño sin necesidad de recorrer largas distancias. A continuación, presentamos algunas opciones especialmente agradables para pasear durante esta temporada.
Brooklyn Bridge Park
Para las personas mayores que disfrutan de los paseos junto al agua, Brooklyn Bridge Park es una excelente opción. Se puede caminar al propio ritmo mientras se contemplan las vistas del East River, Manhattan y el Brooklyn Bridge.
El parque cuenta con zonas accesibles según la normativa ADA y dispone de numerosos bancos, muchos de ellos con respaldo y reposabrazos, lo que facilita hacer una pausa y descansar de forma cómoda y segura. Incluso un paseo corto acompañado de unos minutos sentados disfrutando de las vistas puede resultar tan agradable como una caminata más larga.
Brooklyn Heights Promenade
Hay días en los que un paseo tranquilo es todo lo que se necesita. Brooklyn Heights Promenade se extiende desde Remsen Street hasta Orange Street y ofrece agradables vistas del paseo marítimo y de Manhattan.
Su recorrido relativamente corto lo convierte en una buena opción para quienes desean respirar aire fresco, conversar tranquilamente y disfrutar del exterior sin pasar demasiadas horas fuera de casa.

Prospect Park
Para disfrutar de un ambiente otoñal más tradicional, Prospect Park ofrece zonas arboladas, amplios espacios verdes, un lago y numerosos rincones donde conectar con la naturaleza sin salir de Brooklyn.
El parque alberga el único lago de Brooklyn y una de sus últimas zonas de bosque natural. No es necesario recorrer todo el parque en una sola visita. Las personas mayores pueden elegir una zona concreta y familiar y disfrutar de un paseo más corto y cómodo.
Brooklyn Botanic Garden
Para quienes disfrutan de las flores y los jardines paisajísticos, una visita al Brooklyn Botanic Garden puede convertir un simple paseo en una tarde relajante.
El Visitor Center, las cafeterías y la tienda son accesibles para personas en silla de ruedas. Además, el jardín ofrece programas pensados para mejorar la accesibilidad, incluidos algunos dirigidos a personas con pérdida de memoria u otras dificultades cognitivas, como sus Memory Tours.
Puede ser una excelente alternativa para quienes disfrutan de la naturaleza pero prefieren un entorno más estructurado y fácil de recorrer que un gran parque urbano.

Shore Road Park
En el barrio de Bay Ridge, Shore Road Park combina zonas verdes con vistas al agua y al Verrazzano-Narrows Bridge.
El parque es especialmente conocido por sus vistas del puente y por sus bonitos atardeceres. Puede ser una magnífica opción para disfrutar de una tranquila tarde de septiembre sin prisas ni necesidad de seguir un recorrido exigente.
Un paseo cómodo es mejor que un paseo largo
No todas las salidas tienen que ser largas. Antes de salir, conviene tener en cuenta la movilidad de la persona mayor, el tiempo, la disponibilidad de bancos o zonas de descanso, el calzado y la distancia que resulte cómoda ese día.
Contar con compañía también puede hacer que el paseo sea más seguro y agradable. En Angel Care Inc. de Brooklyn, nuestros cuidadores pueden ofrecer compañía y apoyo en las actividades de la vida diaria, ayudando a las personas mayores a seguir disfrutando de su barrio y de las actividades que forman parte de su rutina.
Un paseo corto, una buena vista desde un banco y una conversación agradable pueden transformar un día cualquiera de septiembre en un momento realmente especial.
Con la llegada del otoño, las temperaturas más bajas, los días más cortos y los cambios propios de la estación pueden generar nuevos riesgos para las personas mayores. Las aceras mojadas, la menor cantidad de luz natural, el frío y los cambios en la rutina diaria pueden hacer que las actividades cotidianas resulten más difíciles de lo habitual. Septiembre es un buen momento para que las familias revisen el hogar y lo preparen para los próximos meses. Algunos pequeños cambios pueden ayudar a que las personas mayores sigan viviendo de forma independiente y segura en su propia casa, sintiéndose al mismo tiempo más cómodas, confiadas y protegidas. En Angel Care Inc. de Brooklyn, Nueva York, creemos firmemente que el objetivo de los servicios de atención domiciliaria debe ser proporcionar a nuestros clientes mayores la seguridad que necesitan, permitiéndoles continuar viviendo cómodamente en su propio hogar y mantener las rutinas a las que están acostumbrados. Empieza por prevenir las caídas Las caídas pueden producirse en cualquier momento del año, pero el otoño añade algunos factores de riesgo adicionales. El anochecer llega antes, por lo que hay menos luz en dormitorios, pasillos y otras zonas de la casa. Además, la lluvia y las hojas caídas pueden hacer que las superficies exteriores sean más resbaladizas. Dentro del hogar, es importante comprobar que todas las zonas estén bien iluminadas y sean fáciles de recorrer. Las alfombras sueltas, los cables eléctricos, el desorden y las escaleras con poca iluminación pueden aumentar el riesgo de caídas. También conviene prestar especial atención al baño, ya que el agua en el suelo puede convertirlo en una de las zonas más peligrosas de la casa. Algunas medidas sencillas que pueden mejorar la seguridad son: colocar luces nocturnas en pasillos y baños; fijar o retirar las alfombras sueltas; utilizar alfombrillas antideslizantes en el baño; mantener las escaleras, pasillos y zonas de paso libres de obstáculos; mejorar la iluminación en las áreas de uso frecuente. Estos pequeños cambios pueden ayudar a reducir el riesgo de caídas sin alterar la comodidad ni la sensación de familiaridad del hogar. Prepara la casa para el descenso de las temperaturas Las temperaturas en Nueva York pueden cambiar rápidamente durante el otoño. Las personas mayores suelen ser más sensibles al frío, especialmente por la mañana y por la noche. Antes de que llegue el frío, conviene comprobar que la calefacción funciona correctamente y que las puertas y ventanas cierran bien. También es recomendable mantener la ropa de abrigo, las mantas y el calzado cómodo en lugares de fácil acceso. El calzado merece una atención especial durante esta época del año. Unos zapatos bien ajustados, cómodos y con una buena suela antideslizante pueden proporcionar mayor estabilidad tanto dentro como fuera de casa. Mantén organizados los medicamentos y la información importante El cambio de estación también puede ser un buen momento para revisar las rutinas diarias. Las familias pueden comprobar si es necesario renovar alguna receta, retirar los medicamentos caducados y asegurarse de que las instrucciones sean claras y fáciles de leer. También resulta útil guardar toda la información importante en un único lugar visible y de fácil acceso. Esta información puede incluir: números de contacto de familiares para emergencias; información de contacto del cuidador o cuidadores; teléfonos de los médicos; una lista actualizada de medicamentos; contactos importantes para casos de emergencia. Tener toda esta información organizada puede ser especialmente útil tanto para las personas mayores que viven solas como para aquellas que reciben ayuda de varios familiares o cuidadores. Presta atención a la seguridad en el exterior Un paseo en otoño puede ser uno de los momentos más agradables de la temporada, por lo que no hay razón para evitar salir al aire libre. Lo importante es ser consciente de los cambios en el entorno. Las hojas mojadas pueden hacer que las aceras sean resbaladizas y, a medida que se acerca el invierno, oscurece cada vez más temprano, lo que reduce la visibilidad. Las personas mayores deberían elegir rutas bien iluminadas, utilizar calzado adecuado con una buena suela y extremar la precaución en escaleras y superficies irregulares. Si existen dificultades de movilidad, salir acompañado de un familiar, amigo o cuidador puede hacer que el paseo sea más seguro y agradable. Haz que el apoyo forme parte de la rutina Crear un entorno seguro es un paso importante para mantener la salud y la independencia a medida que envejecemos. Pero la seguridad no consiste únicamente en evitar accidentes; también significa contar con el apoyo adecuado cuando sea necesario. Recibir ayuda con la compra, los recados, las tareas del hogar, el cuidado personal diario o incluso salir a dar un paseo puede permitir que una persona mayor conserve su independencia sin sentirse abrumada por las responsabilidades cotidianas. Prepararse para el otoño no requiere hacer grandes cambios. Una mejor iluminación en el pasillo, una zona de paso más segura, una rutina de medicación bien organizada o un poco de ayuda adicional pueden hacer que esta estación sea más cómoda para las personas mayores y aportar una mayor tranquilidad a sus familias.
- Todas las categorias
- Alzheimer
- Bienestar de los Mayores
- CDPAP
- Cuidado de enfermería
- Cuidador del curso
- Demencia
- En cuanto a los cuidadores y sus carreras
- HHA
- Home Care NY
- NHTD
- Noticias de Angel Care Inc.
- PCA
- Plan de cuidados a domicilio
- Servicios cualificados
- Terapia del Habla
- Terapia física
- Terapia ocupacional
- Veteranos