Nunca es demasiado tarde para descubrir un nuevo hobby
La etapa adulta y la madurez no son solo momentos para mirar atrás y descubrir quién eres. De hecho, muchas veces representan una excelente oportunidad para retomar hobbies e intereses que quizá quedaron en segundo plano por el trabajo, la crianza de los hijos u otras responsabilidades. Encontrar una nueva afición puede aportar variedad e interés a la rutina diaria, ofrecer una sensación de propósito y ayudar a mantener una vida social y emocionalmente activa.
En Angel Care Inc., estamos comprometidos con ofrecer servicios de atención domiciliaria de calidad que vayan más allá de cubrir las necesidades básicas del día a día. Nuestros cuidadores pueden brindar compañía, apoyar las actividades favoritas de cada cliente y ayudarles a seguir haciendo aquello que les hace sentirse como ellos mismos.
Empieza con algo creativo
Dibujar, pintar, tejer y otras actividades creativas pueden ser una gran fuente de disfrute, ya que permiten centrarse en el proceso más que en el resultado final.
No hace falta ser “bueno” creando para disfrutar de una actividad artística. Elegir colores, trabajar con las manos o simplemente hacer algo propio puede aportar relajación y satisfacción. Además, muchos de estos hobbies también favorecen la interacción social a través de clases locales, grupos comunitarios o actividades compartidas con amigos y familiares.

Pasa más tiempo en contacto con la naturaleza
La jardinería puede adaptarse fácilmente a diferentes niveles de movilidad. No es necesario tener un gran jardín. Unas hierbas en el alféizar de una ventana, algunas plantas en el balcón o incluso cuidar plantas de interior pueden convertirse en una rutina agradable y aportar un sentido de propósito al día a día.
Para muchas personas mayores, cuidar sus plantas también les da algo que esperar con ilusión cada día y les permite apreciar mejor los cambios que trae cada estación.
Redescubre la música
La música puede ser una actividad especialmente agradable para las personas mayores. Puede despertar recuerdos, mejorar el ambiente del hogar y abrir la puerta a nuevas experiencias.
También puede ser una oportunidad para aprender a tocar un instrumento sencillo, cantar en grupo, volver a escuchar discos favoritos o descubrir nuevos artistas y músicos.
Convierte tus intereses cotidianos en un hobby
A veces, un nuevo hobby ya está escondido dentro de una rutina habitual.
Una persona a la que le gusta cocinar puede probar una receta nueva cada semana. Alguien que disfruta paseando por Brooklyn puede empezar a fotografiar sus calles favoritas, los parques o los cambios de estación. Una persona aficionada a la lectura puede unirse a un club de lectura en lugar de leer siempre sola.
Otras ideas incluyen:
- fotografía;
- repostería o cocina;
- rompecabezas y juegos de mesa;
- escribir un diario;
- aprender un idioma;
- arreglos florales;
- observación de aves;
- manualidades sencillas.
El mejor hobby no es necesariamente el más impresionante. Es aquella actividad que resulta lo bastante agradable como para querer volver a practicarla una y otra vez.
Los hobbies pueden unir a las personas
Una de las mejores cosas de tener una afición es que crea nuevas formas de conectar con los demás. Existen muchas oportunidades para conocer a personas con intereses similares, como clases, clubes, programas de bibliotecas y organizaciones comunitarias.
Para quienes pasan mucho tiempo en casa, incluso una sola actividad semanal puede convertirse en una oportunidad importante para salir, socializar y cambiar de ambiente.
En Angel Care Inc., creemos que una atención domiciliaria de calidad debe apoyar mucho más que las necesidades básicas del día a día. Nuestros cuidadores pueden ofrecer compañía, fomentar las actividades favoritas de nuestros clientes y ayudarles a seguir disfrutando de aquello que les aporta bienestar y personalidad a su vida.
No es necesario convertir un nuevo hobby en una pasión para toda la vida. A veces, probar algo diferente, disfrutar del momento y tener algo que esperar al día siguiente puede ser más que suficiente.
La Semana de Prevención de Incendios se celebra del 4 al 10 de octubre. Por eso, es una excelente oportunidad para dedicar un tiempo a revisar con ojos nuevos la casa de su padre o madre de edad avanzada. Como ha señalado el FDNY, las personas de 65 años o más tienen una tasa de mortalidad por incendios residenciales más alta que la población general. Esto se debe, entre otros factores, a un tiempo de reacción más lento, a una menor capacidad de movimiento, a problemas de la vista o del oído y a una disminución de la función cognitiva, lo que puede dificultarles aún más escapar de un incendio. Afortunadamente, casi todas las medidas que ayudan a proteger a los adultos mayores cuestan muy poco, y varias se pueden hacer en una sola tarde. 1. Empiece por tener alarmas que funcionen El Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY) informa que contar con una alarma de humo que funcione puede reducir en un cincuenta por ciento el número de muertes por incendio. Por eso, este es el primer paso y el más importante. Necesita alarmas de humo y de monóxido de carbono (CO). Las alarmas de humo y las de monóxido de carbono no son intercambiables; las alarmas combinadas detectan ambos. Elija alarmas con baterías selladas de 10 años. El FDNY recomienda este tipo de batería para todas las alarmas nuevas y de reemplazo. Las baterías selladas de 10 años no se pueden quitar, por lo que hay menos riesgo de olvidarse de cambiarlas. Instale las alarmas donde corresponde. Debe instalar alarmas de humo y de CO en cada nivel de la vivienda, incluidos los sótanos, y en cada área donde se duerma. Lo mejor es colocarlas en el techo o, al menos, lo bastante altas en la pared. Pruebe las alarmas. Pruébelas con frecuencia presionando el botón de prueba ("TEST"). Además, si sus alarmas usan baterías removibles, cámbielas dos veces al año. El FDNY también recomienda revisar las baterías cuando cambia la hora, es decir, ahora que la hora cambió el fin de semana pasado. Reemplace las alarmas viejas. Todas las alarmas de humo y de CO deben reemplazarse después de diez años, o cuando la alarma indique que terminó su vida útil. Adapte las alarmas a la pérdida de audición. Existen alarmas especiales para personas con dificultades auditivas o sordas, que incluyen luces estroboscópicas y vibradores para la cama. Si su familiar alquila su apartamento o casa, en la ciudad de Nueva York los propietarios generalmente tienen la obligación legal de proporcionar alarmas de humo y de CO en casi todas las viviendas de alquiler. Comuníquese con el propietario si falta alguna alarma o si alguna no funciona, o llame al 311. 2. Cargue los dispositivos de forma segura: el tema de la Semana de Prevención de Incendios de este año La campaña nacional de seguridad contra incendios de este año, "Charge Into Fire Safety", destaca la carga segura de baterías como un superpoder. La campaña se centra en las baterías de iones de litio (LIB, por sus siglas en inglés), que están presentes en casi todos los dispositivos electrónicos móviles, incluidos teléfonos, tabletas, computadoras portátiles y herramientas eléctricas, y, en cierta medida, en los scooters de movilidad, las sillas de ruedas eléctricas y las bicicletas eléctricas de asistencia que usan muchos adultos mayores en la ciudad de Nueva York. Las baterías de iones de litio pueden volverse peligrosas cuando están dañadas o se cargan de forma incorrecta. Las baterías dañadas o mal cargadas pueden sobrecalentarse, incendiarse e incluso explotar. Según la Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA), algunas formas de garantizar una carga segura de las baterías de iones de litio son: Use únicamente el cargador original que viene con su dispositivo, o compre un cargador aprobado por el fabricante. Cargue sobre una superficie firme y plana. Evite superficies como colchones, cojines de sofá o almohadas, ya que el calor tiende a acumularse en estas superficies blandas. Una vez que el dispositivo esté completamente cargado, desconéctelo. Si el dispositivo se calienta demasiado, se hincha, empieza a echar humo o despide un olor extraño, deje de usarlo de inmediato. Para aparatos más grandes, como bicicletas eléctricas y scooters de movilidad, cárguelos a por lo menos seis pies (unos 1.8 metros) de cualquier salida. La NFPA recomienda cargar las baterías de iones de litio al aire libre. Sin embargo, si esto no es posible en un apartamento, elija un lugar alejado de las puertas y de las áreas donde se duerme. Además, no cargue las baterías mientras los residentes estén durmiendo. Al comprar baterías nuevas, asegúrese de hacerlo en tiendas de confianza. No use baterías dañadas ni intente fabricar sus propias baterías. 3. Haga la cocina más segura Cocinar es una de las causas más comunes de incendios en el hogar. Sin embargo, hay muchas cosas pequeñas que puede hacer para cocinar con más seguridad. No pierda de vista la estufa cuando tenga una hornilla encendida. Al cocinar, use ropa con mangas que no sean más largas que las manos (cortas o ajustadas), para que no se enganchen en nada que cuelgue por encima de su cabeza. Retire de las cercanías de las hornillas todo lo que esté suelto, como paños, papel, etc. Considere comprar un temporizador para la estufa y/o una estufa que se apague automáticamente cuando usted se aleje, como medida de seguridad ante la pérdida de memoria o las distracciones. Si se produce un pequeño incendio en una sartén sobre la estufa, cubra la sartén con una tapa para sofocar las llamas. Apague el fuego debajo de la sartén y NO la toque hasta que se haya enfriado. Retire todo lo que sobre dentro del microondas y del horno tostador. Además, NO coloque objetos metálicos en el microondas. 4. Caliente la casa de forma segura cuando cambia el clima Cuando bajan las temperaturas, la calefacción representa un riesgo de incendio y de intoxicación por monóxido de carbono. No caliente su casa con la estufa o el horno. Las pautas de la ciudad prohíben expresamente usar estufas de gas, hornos, parrillas de carbón o cualquier aparato que queme combustible para calentar la vivienda. Mantenga los calentadores portátiles lejos de materiales inflamables. Manténgalos al menos a tres pies (un metro) de cualquier cosa que pueda arder, conéctelos directamente a la pared (no a un cable de extensión) y apáguelos cuando salga de la habitación o se vaya a dormir. Revise los cables y los tomacorrientes. Reemplace los cables desgastados. No sobrecargue las regletas. Mantenga despejados los radiadores y las rejillas de ventilación, sin mantas ni muebles encima. 5. Use con cuidado las velas, los materiales para fumar y el oxígeno Evite las llamas abiertas siempre que sea posible. Las velas a pilas dan una luz cálida y no presentan riesgo de incendio. Si alguien fuma, use ceniceros hondos y resistentes, nunca fume en la cama y nunca fume con sueño o después de tomar medicamentos que causen somnolencia. Si se usa oxígeno médico, manténgalo lejos de llamas abiertas, velas, estufas, calentadores y de cualquier persona que fume. Coloque letreros de prohibido fumar y pida al proveedor de oxígeno instrucciones de seguridad específicas. 6. Elabore un plan de escape adaptado a su ser querido Un simulacro de incendio estándar supone que todas las personas pueden salir de la vivienda rápidamente. Los planes para adultos mayores deben reflejar lo que es físicamente realista para ellos. Conozca dos salidas desde cada habitación y asegúrese de que estén libres de objetos, cables, etc. Si es seguro, duerma cerca de una puerta que dé al exterior o en el primer piso (si es posible). Deje al alcance de la cama, mientras esté acostado, lo que pueda necesitar en una emergencia: teléfono, lentes, audífonos, andador o bastón, llaves. No use el ascensor durante un incendio. Si su ser querido no puede subir o bajar escaleras, hable con el propietario o el administrador del edificio para elaborar un plan. Informe a los vecinos, al propietario, al superintendente o administrador y/o al personal del edificio si hay alguna limitación física, para que sepan qué personas necesitarían ayuda. Si no puede escapar del incendio, cierre las puertas entre usted y el fuego, llame de inmediato al 911 e indique al operador con exactitud dónde se encuentra. Practiquen. Dediquen unos minutos al año a recorrer el plan en familia y a un ritmo cómodo. 7. Esté atento a las señales de alerta en el hogar A veces, la primera señal de riesgo de incendio no es un peligro físico, sino un cambio de comportamiento. Preste atención a: Ollas o sartenes chamuscadas, u olor a quemado en la cocina Hornillas de la estufa que se quedan encendidas Tomacorrientes o cables de extensión sobrecargados Pilas de papeles o desorden cerca de fuentes de calor Dificultad para oír las alarmas o para llegar a las salidas Nuevos olvidos que afecten la cocina o la seguridad Esto no significa necesariamente que algo ande mal, pero es una buena razón para tener una conversación tranquila con su ser querido y con su médico. Cómo puede ayudar un cuidador Contar con apoyo regular en casa facilita mantener la seguridad al día. Un cuidador puede: Notar hábitos poco seguros, como cocinar sin supervisión, y ayudar con la preparación de las comidas Probar las alarmas e informar a la familia de cualquier problema Mantener despejados los pasillos y reducir el desorden Fomentar hábitos de carga segura para scooters, teléfonos y otros dispositivos Practicar el plan de escape y ayudar a su ser querido a responder con calma en una emergencia Puede obtener más información sobre el apoyo cotidiano en el hogar en nuestra página de Servicios de cuidado en el hogar (Homecare Services). Lista rápida de verificación de seguridad contra incendios Alarmas de humo y de monóxido de carbono en cada piso y cerca de las áreas donde se duerme Alarmas probadas este mes; batería reemplazada si es necesario Alarmas con menos de diez años de antigüedad Cargadores de scooters, sillas de ruedas, etc., colocados en lugares seguros Uso de electrodomésticos pequeños (p. ej., estufa, horno tostador) vigilado o supervisado Calentadores portátiles a un mínimo de tres pies (un metro) de cualquier objeto inflamable Cables eléctricos en buen estado y tomacorrientes sin sobrecarga Camino despejado hasta una salida de escape Objetos que puede necesitar en una emergencia (teléfono, lentes, andador) junto a la cama Números de emergencia anotados cerca de los teléfonos, y vecinos o administración del edificio informados de las limitaciones de movilidad Plan de escape conversado y practicado Preguntas frecuentes ¿Con qué frecuencia se deben revisar las alarmas de humo? Revise sus alarmas de humo con regularidad y reemplace las baterías (las de tipo removible) cada seis meses. Las alarmas de humo conectadas al cableado eléctrico y que contienen baterías selladas de 10 años nunca requerirán el reemplazo de la batería. Sin embargo, aun así deben inspeccionarse periódicamente para detectar daños en la unidad y verificar la fecha de vencimiento de la batería. ¿Dónde pueden obtener alarmas de humo gratuitas los adultos mayores en la ciudad de Nueva York? El Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), junto con otras organizaciones, proporciona alarmas de humo a través de programas comunitarios. Como la disponibilidad puede variar, llame al 311 para informarse sobre los programas disponibles o visite el sitio web del FDNY para obtener información actualizada. ¿Puedo dejar un scooter de movilidad cargándose durante la noche de forma segura? Siga todas las indicaciones del fabricante para cargar su scooter de movilidad y use siempre el cargador original. No lo cargue cerca de una salida ni donde duerma alguien. Nunca deje un scooter de movilidad cargándose sin supervisión mientras todos duermen. Además, si la batería de su scooter está dañada, hinchada o extremadamente caliente, no la siga cargando. ¿Qué debo hacer si la batería de un dispositivo empieza a echar humo? Saque a todos al exterior, cierre la puerta al salir y llame al 911 desde un lugar seguro. No intente apagar un incendio de batería de iones de litio. ¿Y si mi padre o madre tiene demencia? Considere instalar cubiertas para las perillas de la estufa o dispositivos de apagado automático; mantenga fuera de su alcance los fósforos y encendedores; y programe revisiones periódicas a cargo de otra persona para vigilar la seguridad de los aparatos que use para cocinar y calentar la vivienda. ¿Necesita un par de ojos más en casa? La seguridad contra incendios es una de esas cosas que es fácil dejar para después, hasta que ocurre algo. Si busca apoyo para que su ser querido permanezca seguro y cómodo en casa, el equipo de Angel Care en Brooklyn con gusto conversará con usted sobre lo que podría ayudar. Este artículo es solo para fines informativos generales. En caso de emergencia, llame al 911. Para obtener información y programas de seguridad contra incendios, comuníquese con el FDNY o con su departamento de bomberos local.
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